Redacción: René F. Borda C.
Bogotá –Colombia. No quiero ni pensar lo que estará sintiendo mi Abuelo Nicolás, (que en paz descanse), al enterarse en el Reino de Dios, que en nuestra Corte Constitucional se esta debatiendo la posibilidad de acabar con una profesión, me refiero a la de "Matador De Toros", que gracias a ella, él pudo desarrollar la suya, la de él, la de pintor, pintor contratista.
Gracias al contrato que le fue adjudicado hace más de setenta y tantos años para pintar nuestra hermosa y Monumental Plaza de Toros La Santamaría De Bogotá, pudo montar una empresa que a la postre le permitió educar en compañía de mi Abuela Julia Alicia, como ciudadanos de bien a sus hijos Julio, Luis y Raúl, quienes, a su vez, gracias a la educación recibida, en compañía de Dora, Gloria y Gladys formaron tres nuevos hogares, de los cuales nacimos 14 hijos, es decir 14 nietos de Nicolás y Julia Alicia, quienes en el momento me refiero a nosotros sus nietos, formamos 14 nuevos hogares de los cuales nacieron 31 ciudadanos más, Bisnietos de Nicolás y Julia Alicia, y ahí no para todo, pues ya algunos de los nietos se encargaron de volver Tatarabuelos a Don Nico y Doña Julia.
En esta hermosa y gran familia pueden Usted y Colombia entera contar con un gran número de Profesionales, Universitarios, Colegiales, y hasta bebes, que no tienen otra cosa en su cabeza que la buena educación que se nos ha trasmitido de generación en generación.
Hoy quiero agradecer a la persona que facilito el trabajo a mi abuelo. De no ser por esa oportunidad, posiblemente ese gran número de ciudadanos de bien que puse anteriormente a sus órdenes, estaríamos repartidos por las calles Bogotanas buscando nuestro sustento diario de moneda en moneda.
Señores Magistrados:
Que la gente del Toro y mucho menos sus familias tengan que salir a mendigar en las calles por que se les quito la posibilidad de trabar honestamente.